Una participación más activa en las elecciones
El
puesto para la Presidencia de la República ya empezó a disputarse entre todos
los candidatos a ocupar ese espacio. Muchos especialistas en política recomiendan
que para tener un buen presidente es necesario e importante que los candidatos
a la presidencia tengan una gran preparación académica, un amplio conocimiento
de la situación nacional y la capacidad para poder tomar decisiones que no
perjudiquen a la población de la que se es responsable. Ralph Murphine, un
consultor norteamericano, especialista en comunicación política y asesor en
varias campañas, considera que una característica de un buen líder político, es el carisma, ya que es
importante escuchar, evaluar, considerar, priorizar, pensar, resolver y
responder a las necesidades y deseos de la población.
En
México lamentablemente esas características no son tan importantes. En el país
no se elige al presidente por sus propuestas e innovaciones dentro de la
política o por el carisma que estas personas tienen para acercarse y escuchar las
verdaderas necesidades de los ciudadanos, sino por los conflictos en los que
han estado involucrados, o no.
La
mayoría de los candidatos cuando son llamados a entrevistas solo se empeñan en
dar a conocer las cosas negativas en las que sus contrincantes más fuertes han
estado involucrados. Si un candidato logra manchar el nombre de otro es muy
probable que el apoyo para su contrario disminuya y para él incremente.
En
México dañar la imagen de una persona ya no es tan difícil como lo era antes,
debido a que según datos de INEGI el 58.9% de la población (65.5 millones de
personas), ya tienen las herramientas digitales necesarias para difundir
información falsa o verdadera dentro de la sociedad a la que pertenecen; y es
por eso que éstas se han vuelto muy útiles para las campañas presidenciales de
los diferentes candidatos.
Por
medio de estas herramientas han logrado atacar más a sus contrincantes y a
ganar más enemigos o aliados dentro de la política, pero como ya se mencionó,
ninguno de ellos se empeña en crear una buena imagen para él y su partido.
Los
mexicanos deben ser más críticos y objetivos para evaluar cada una de las
propuestas que se tienen para la ciudadanía, no pueden seguir en la mediocridad
y brindar su voto a aquel que les resultó ser más empático, ya sea porque se le
dio una despensa o porque les facilito “una buena” cantidad de dinero para
comer solo por unos días, sino no por aquel que pueda llegar a generar un
cambio total en la población.
Así
como los candidatos hacen uso de las herramientas digitales para perjudicar a
sus contrincantes, los ciudadanos deben de presionar, exigir y vigilar a todos
los postulados a la presidencia, incluso
a aquellos que ya ocupan algún cargo dentro de la política,ya que al tenerlos
más vigilados es más fácil poder tener una participación más activa en las
decisiones que se toman para el país.
Si
los mexicanos realmente quieren hacer un cambio en la política del país deben
de ser más participativos y exigentes con los candidatos que desean llegar a
ser presidentes de la república, todos deben y están obligados a participar en
las elecciones presidenciales; no puede repetirse lo que pasó en el año 2012,en
donde, según datos de la SIEPEF, solo el 63.34 por ciento de los 79 millones
454 mil 802 de ciudadanos y ciudadanas participaron en las elecciones de aquel sexenio.
Es necesario que todos participen debido a que en nuestros días un voto puede
hacer la gran diferencia entre tener un buen o mal gobierno por los próximos 6
años.





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